Reactor compacto de fusión de Lockheed Martin: Fracaso científico pero éxito empresarial.

Son muchos años en los que los científicos que se dedican al diseño y creación de reactores nucleares con tecnología de fusión nos dicen que aún falta 30 o 40 años para conseguir reactores que de verdad sean aprovechables en el mundo actual.
Por muchas formas en las que se han diseñado parece que siempre hay que invertir más energía en el proceso de la que se saca de él. Las formas de llegar a la fusión del núcleo son variopintas desde un tokamak donde se confina mediante un potente campo magnético un plasma de gas a una temperatura y a un volumen determinado, hasta el que utiliza láseres para alcanzar ese millón de grados que parece ser necesario para lograrlo.
También en los últimos años hemos asistido a algún lanzamiento de lo que parecía ser una fusión fría. Un químico de la Universidad de Valencia lo predijo hace ya bastantes años y unos días después se le veía cabizbajo al ser renegado dentro de la comunidad científica.
El caso que ahora nos ocupa es como mínimo singular. Nada más y nada menos que una empresa dedicada a armar a los ejércitos de Estados Unidos y de Europa dice haber encontrado una forma sencilla de conseguir un reactor de fusión y encima muy pequeño y que puede utilizarse para camiones, trenes, aviones, barcos, submarinos, naves espaciales, grupos electrógenos o incluso para tu propio chalet, más bien para un ciudad pequeña de unos 50-100.000 habitantes
La empresa se llama Lockheed Martin y es especialista en tecnología aeronáutica y especialmente en aviones militares.
No ha dado muchos datos más sobre quien ha hecho la investigación. Hay que recordar que en los diversos proyectos de reactores de fusión hay físicos de primer nivel.
Si vemos las acciones de esta empresa vemos que se han disparado en este 2014. No sé si pensar si han podido lanzar un poco de humo este año para subir el precio de sus acciones ante la falta de mercado para sus productos militares. Al parecer la recesión europea Y el gobierno de Obama han hecho que baje el presupuesto para la compra de armamento.

Sólo el tiempo nos dirá si de verdad existe y está operativo el reactor nuclear en el tiempo que dicen. 5 años nos esperan hasta el 2019.
Me gustaría pensar que si, pero yo no apostaría ni un euro a su favor. De hecho, si invirtiera en bolsa compraría ya para vender en muy poco tiempo aprovechando la tendencia alcista de la compañía. Puestos a especular mejor ganar un dinero con ellos.
Hay muchos científicos que ya han dado su opinión personal sobre es posible avance en terreno de la tecnología de fusión:
Por un lado Ian Hutchinson, profesor de ciencia nuclear e ingeniería y uno de los principales investigadores en el reactor de fusión del MIT, ha declarado a la revista universitaria del MIT que el tipo de confinamiento magnético descrito por Lockheed Martin ya ha sido probado con antrioridad y no se alcanzó ningún éxito.
También en la web de la revista Nature, Stewart Prager, director del Laboratorio de Física de Plasmas del Departamento de Energía en Princeton, Nueva Jersey declaraba lo siguiente: Es difícil decir al hombre de la calle nada desde un punto de vista científico (…) No está claro cuáles son sus pretensiones científicas.
Este es el famoso vídeo con el que la empresa lanzó la noticia. El vídeo está muy bien elaborado pero sólo habla de futuro y de nada especial que nos haga pensar que de verdad tienen algo. Aunque supongo que como toda empresa privada querrán proteger su patente.
Nota 2026: Este artículo lo escribí en el año 2014. Han pasado ya los 10 años pertinentes y nada ha pasado. La compañía ha ido subiendo cada vez más. Con otros gobernantes como Trump no le hace falta montar el circo de la fusión para subir en bolsa. LMT empezó a subir en 2013 y actualmente presenta unos valores que quintuplican los valores de ese año.

Resumen histórico del proyecto de fusión de Lockheed Martin
¿Qué dijeron en 2014?
- En octubre de 2014, Lockheed Martin (específicamente su división Skunk Works) declaró que estaba desarrollando un reactor de fusión nuclear compacto capaz de generar 100 MW de potencia y que podría caber “en la parte trasera de un camión”.
- El plan público era construir y probar un diseño inicial en poco tiempo, con un prototipo en unos cinco años y la posibilidad de tener algo comercializable en una década.
- El concepto usaba un diseño de plasma de alta beta con campos magnéticos no convencionales para intentar contener la energía de fusión.
¿Qué ha pasado desde entonces?
- El proyecto no alcanzó esos plazos y, en la práctica, no ha producido un reactor funcional que alcance condiciones de fusión sostenida con ganancia neta de energía. Se sabe que trabajaron en las versiones T4 y T5. Los resultados técnicos mostraron que, aunque lograban confinar plasma, las temperaturas y la estabilidad estaban muy lejos de lo necesario para generar energía neta.
- Según fuentes independientes y resúmenes históricos, el programa se detuvo antes de 2021 y Lockheed Martin ya no actualiza oficialmente el proyecto desde hace años. El diseño de Lockheed se basaba en una configuración de «alto beta». En teoría, esto permitía que el reactor fuera 10 veces más pequeño que los diseños tradicionales (como el ITER). Sin embargo, se toparon con muros físicos difíciles de escalar:
Inestabilidad del plasma: Mantener el plasma estable en un contenedor tan pequeño resultó ser mucho más complejo de lo que predecían sus simulaciones iniciales.
Blindaje de neutrones: En un reactor pequeño, las paredes están muy cerca de la reacción. Proteger los componentes del bombardeo de neutrones sin aumentar masivamente el tamaño del aparato fue un reto de ingeniería que no lograron resolver.
- La página histórica del proyecto en el sitio de Lockheed y comunicados posteriores no han reflejado progresos significativos públicamente, lo cual sugiere que la iniciativa se canceló o quedó en suspenso.
Evaluación general
- La fusión nuclear, en general, sigue siendo desafiante y los grandes proyectos globales (como ITER y otros experimentos en tokamaks o stellarators) siguen trabajando hacia condiciones de fusión con ganancia energética.
- Los plazos de “diez años” para la fusión han sido repetidamente re-anunciados por muchos grupos desde hace décadas sin que, hasta ahora, se haya logrado un reactor comercial.
Como colofón os comento que si yo fuera millonario, compraría una nave industrial y diverso material de investigación para experimentar con micro reactores de fusión nuclear con una estrategia totalmente distinta a la de Lockheed Martin. Dudo que yo tuviera éxito, pero estaría 10 años haciendo cosas interesantes.