Gente normal consigue con la IA en 2026 lo mismo que el sentido común ya había resuelto en 2010

En estos tiempos de IA, parece que la inteligencia artificial sirve para todo.
O, al menos, eso es lo que uno acaba leyendo por Internet.
Y muchas veces tengo que reconocer que algunas cosas me hacen bastante gracia.
En 2010 programé mi propio CMS. No os voy a engañar: era cutre. Incluso algunos dirían que muy cutre. Pero, dentro de sus limitaciones, tenía algunas cosas que hoy sigo considerando bastante importantes:
- El cliente lo entendía mejor que WordPress.
- Era muy rápido: una sola llamada a la base de datos para cada URL
- Generaba código semántico.
- Cumplía los requisitos de accesibilidad AA.
- No tenía errores de HTML.
- Generaba las metas adecuadas.
- Y, hasta donde sé, nunca ha sido hackeado.
No era un CMS revolucionario. No pretendía cambiar el mundo. Era simplemente un CMS sencillo que programé porque necesitaba una herramienta que funcionara como yo quería.
Y precisamente por eso me ha hecho gracia algo que he leído esta mañana.
El problema de las imágenes huérfanas
Imaginemos una tienda online.
Creamos un producto, le asignamos varias imágenes y lo publicamos.
Años después decidimos eliminar ese producto.
¿Qué debería ocurrir con las imágenes que ya no utiliza nadie?
Para mí, la respuesta siempre fue bastante evidente: también deberían eliminarse.
De hecho, en aquel CMS que programé en 2010, eso era exactamente lo que ocurría.
Borrabas un producto y se borraban las imágenes asociadas. Las imágenes se generaban con el nombre del producto y acababan con el id del producto.
No había que instalar un plugin adicional, ejecutar un script de mantenimiento, buscar archivos huérfanos ni entrar en la biblioteca multimedia a eliminar las imágenes una por una.
Era simplemente parte del funcionamiento lógico del sistema.
Y aquí es donde viene lo curioso.
Quince años después, seguimos limpiando lo mismo
Cuando trabajas con WordPress y WooCommerce, una de esas pequeñas cosas que pueden acabar convirtiéndose en un problema es precisamente la gestión de los archivos multimedia.
Borras un artículo.
Borras un producto.
Pero las imágenes pueden seguir ahí.
Y ahí se quedan.
Ocupando espacio en el hosting, apareciendo en los backups y acumulándose con el paso de los años.
Y entonces llegó la IA

Lo que me hace gracia
No es que en 2010 fuéramos más listos.
Ni que mi CMS fuera mejor que WordPress.
Ni siquiera que aquella solución fuera especialmente sofisticada.
Era, sencillamente, sentido común aplicado al software.
Si una entidad deja de existir y determinados recursos solo existen porque esa entidad los utilizaba, tiene sentido plantearse qué hacer con esos recursos.
Para mí era una consecuencia natural del diseño del sistema.
Lo curioso es que, en 2026, seguimos encontrándonos con problemas de este tipo en herramientas que utilizamos a diario.
Y ahora podemos resolverlos de una manera completamente diferente.
Más que reírse de la IA, habría que pensar el motivo por el que todavía hay CMS que no borran las imágenes cuando dejan de estar en uso.
La IA no inventó el sentido común
Quizá esta sea la parte que más me interesa de todo esto.
Llevamos meses leyendo que la IA programa, diseña, escribe, analiza, crea aplicaciones y prácticamente hace de todo.
Y sí, cada vez puede hacer más cosas.
Pero también creo que estamos descubriendo algo curioso: muchos de los problemas que parecen nuevos no son nuevos en absoluto.
En ocasiones simplemente estamos aplicando herramientas nuevas a problemas que llevamos años teniendo.
En 2010 yo tenía un CMS cutre que hacía algo que me parecía lógico.
En 2026 se tiene una tienda WooCommerce con 660 productos y herramientas de IA conectadas directamente a ella que genera cientos de problemas aparentemente pequeños sin solución viable.
La tecnología ha cambiado muchísimo.